Buena parte del éxito de una terapia se basa fundamentalmente en conocer a la persona al margen del problema. En el caso de los niños, esta premisa adquiere una relevancia especial.  Por este motivo trabajamos desde la primera sesión para separar al niño del problema a través de un planteamiento lúdico que permitirá que el niño asuma sus responsabilidades respecto a éste y además se las ingenie para tratar con él. A través de juegos, metáforas, historias, fantasías e imaginación conseguiremos que la terapia se convierta en un espacio seguro en el que el niño pueda expresarse de manera natural y espontánea. La terapia con niños la realizamos generalmente a tres niveles: - El trabajo con el niño –exploración, diagnóstico e intervención-
- Pautas y asesoramiento a los padres o tutores legales.
- Reuniones escolares –en función del tema a tratar- o con el pediatra dependiendo del caso
Las demandas más frecuentes que nos presenta la familia cuando acude a consulta son las siguientes: - Bajo rendimiento escolar y otras dificultades de aprendizaje
- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDA-H)
- Trastornos del lenguaje escrito (problemas con la lectoescritura, dislexia, disgrafía y disortografía)
- Problemas relacionales en el ámbito escolar (bullying) o en el ámbito familiar (inadaptación)
- Dificultades emocionales (autoestima, inseguridad, falta de habilidades sociales)
- Trastornos de ansiedad y del estado de ánimo
- Trastornos de la conducta alimentaria
- Miedos y fobias infantiles
- Trastornos de la eliminación (enuresis y encopresis)
- Problemas de conducta
- Trastornos generalizados del desarrollo
- Orientación académica y profesional
No obstante, a continuación les presentamos la lista completa que el DSM-IV-TR -cuarta y última edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación de Psiquiatría Americana (APA)- cita para los trastornos de inicio en la infancia, la niñez o la adolescencia (DSM-IV-TR) |